sábado, 27 de agosto de 2011
BINGO DE OSCUS AGOSTO 26 DEL 2011, CIRCULO DE MILITARES EN URDESA
BINGO DE OSCUS AGOSTO 19 DEL 2010, CIRCULO DE MILITARES EN URDESA
BINGO OSCUS 2011 - CIRUCULO MILITAR EN URDESA
VEMOS A YOLANDA CABANILLA DE ILLINGWORTH CON LA TERRON FUENTES MUY INTERESADAS EN SUS TABLAS Y EN LA MESA DE ATRAS A ESTRELLITA POZO DE JIMENEZ, SIENDO ATENDIDA POR NUESTRAS VOLUNTARIAS, COMPRANDO TABLAS EXTRAS
NOTILOLA No. 78 - septiembre del 2011
LAICOS SOPEÑA
Dolores Sopeña realizaba la misión apostólica con laicos que compartían su inquietud. En 1892 crea una Asociación de apostolado seglar que perdura después de la fundación del Instituto. Los Laicos Sopeña comparten con las Catequistas Sopeña espiritualidad y misión.
CASA MUSEO A DOLORES SOPEÑA:
En esta sala encontrarás los objetos que utilizó Dolores Sopeña, que la acompañaron y reconocimientos recibidos a la misión que realizó. Elementos que se convierten así, en testimonio y biografía de cómo era y lo que hacía.
(Lectura en pared izquierda)
UNA VIDA PARA LOS DEMAS
La Catequistas Sopeña, al igual que Jesús, queremos ser unas “mujeres para los demás”. Por eso, nuestra única razón de ser es prolongar en la historia la razón de ser de Jesús: dar a conocer a Dios como Padre, liberar de todo aquello que nos impide vivir con la dignidad propia de hijos e hijas de Dios y ayudar a crear las condiciones para que todos vivamos como hermanos. Nuestro estilo de vida nos permite ser un cuerpo ágil y cohesionado para ser enviado a cualquier parte del mundo.
NUESTRO SER: 100 años construyendo fraternidad
Un carisma implica una sensibilidad especial ante determinadas necesidades que, miradas con amor, se escuchan como llamadas de Dios. No basta compadecerse del sufrimiento humano, hay que actuar. Dolores Sopeña vio lo que, entonces, pocos veían: un mundo fragmentado, personas cuyos derechos eran conculcados, hombres y mujeres que no conocían el rostro amable de Dios. Por eso nosotras somos llamadas a construir fraternidad; a trabajar por la dignidad de la persona, por su promoción integral; a dar a conocer a Dios a un mundo espiritualmente huérfano. Nuestro modo de mirar, de percibir, de leer e interpretar la realidad determina nuestras reacciones y respuestas. Un carisma implica un modo de mirar, una sensibilidad especial ante determinadas necesidades y carencias que, miradas con los ojos de Dios, son percibidas como llamadas suyas a intervenir en dicha situación.
INSTRUMENTOS EN MANOS DE DIOS
Otro rasgo de nuestra espiritualidad es la conciencia de ser instrumentos en manos de Dios… Estamos convencidas de que Dios necesita personas para construir un mundo más justo y más humano… Mujeres que estén en sintonía con su proyecto y que se dejen modelar al estilo de Jesús… Por eso ponemos todo lo que somos y lo que tenemos en sus manos, para que Él siga presente en nuestro mundo a través de nosotras. Sentirnos instrumentos es la ocasión de elevar una acción de gracias por todo lo que Dios ha realizado a través del Instituto a pesar de nuestras debilidades y de no haber estado siempre a la altura de los tiempos. Es confesar que todos los logros y la obra final es sólo suya.
Es repetir, como Dolores Sopeña: «Tú y yo, los dos uno, para obrar en todo.»
Dolores Sopeña realizaba la misión apostólica con laicos que compartían su inquietud. En 1892 crea una Asociación de apostolado seglar que perdura después de la fundación del Instituto. Los Laicos Sopeña comparten con las Catequistas Sopeña espiritualidad y misión.
CASA MUSEO A DOLORES SOPEÑA:
En esta sala encontrarás los objetos que utilizó Dolores Sopeña, que la acompañaron y reconocimientos recibidos a la misión que realizó. Elementos que se convierten así, en testimonio y biografía de cómo era y lo que hacía.
(Lectura en pared izquierda)
UNA VIDA PARA LOS DEMAS
La Catequistas Sopeña, al igual que Jesús, queremos ser unas “mujeres para los demás”. Por eso, nuestra única razón de ser es prolongar en la historia la razón de ser de Jesús: dar a conocer a Dios como Padre, liberar de todo aquello que nos impide vivir con la dignidad propia de hijos e hijas de Dios y ayudar a crear las condiciones para que todos vivamos como hermanos. Nuestro estilo de vida nos permite ser un cuerpo ágil y cohesionado para ser enviado a cualquier parte del mundo.
NUESTRO SER: 100 años construyendo fraternidad
Un carisma implica una sensibilidad especial ante determinadas necesidades que, miradas con amor, se escuchan como llamadas de Dios. No basta compadecerse del sufrimiento humano, hay que actuar. Dolores Sopeña vio lo que, entonces, pocos veían: un mundo fragmentado, personas cuyos derechos eran conculcados, hombres y mujeres que no conocían el rostro amable de Dios. Por eso nosotras somos llamadas a construir fraternidad; a trabajar por la dignidad de la persona, por su promoción integral; a dar a conocer a Dios a un mundo espiritualmente huérfano. Nuestro modo de mirar, de percibir, de leer e interpretar la realidad determina nuestras reacciones y respuestas. Un carisma implica un modo de mirar, una sensibilidad especial ante determinadas necesidades y carencias que, miradas con los ojos de Dios, son percibidas como llamadas suyas a intervenir en dicha situación.
INSTRUMENTOS EN MANOS DE DIOS
Otro rasgo de nuestra espiritualidad es la conciencia de ser instrumentos en manos de Dios… Estamos convencidas de que Dios necesita personas para construir un mundo más justo y más humano… Mujeres que estén en sintonía con su proyecto y que se dejen modelar al estilo de Jesús… Por eso ponemos todo lo que somos y lo que tenemos en sus manos, para que Él siga presente en nuestro mundo a través de nosotras. Sentirnos instrumentos es la ocasión de elevar una acción de gracias por todo lo que Dios ha realizado a través del Instituto a pesar de nuestras debilidades y de no haber estado siempre a la altura de los tiempos. Es confesar que todos los logros y la obra final es sólo suya.
Es repetir, como Dolores Sopeña: «Tú y yo, los dos uno, para obrar en todo.»
lunes, 4 de julio de 2011
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